Publicado el 14 de marzo de 2025 · Ajuste de sacos y chaquetas
Cómo tomar medidas para ajustar un saco sin arruinarlo
Guía práctica de sastrería para hombros, sisa y largo de manga
Cuando un saco no cae bien, casi nunca falla una sola medida. Antes de sacar el descosedor conviene sentarse con la prenda puesta, una cinta métrica y un lápiz, y anotar cuatro puntos: hombro, sisa, pecho y largo. Ese orden importa, porque el hombro manda sobre todo lo demás. Si el hombro está mal, ninguna bastilla en la cintura va a disimularlo.
Para medir el hombro, ubicá la costura que une el delantero con la espalda y fijate dónde cae respecto a tu propio hueso. Si la costura pasa más allá del borde del hombro, el saco te queda grande de arriba; si queda antes, te aprieta y tira del cuello. La sisa se mide desde esa misma costura hacia abajo, siguiendo la curva de la axila, y suele ser el punto más difícil de corregir sin abrir la prenda entera. El pecho se toma en la parte más ancha, con el saco abrochado y los brazos relajados. El largo de manga, desde la costura del hombro hasta el hueso de la muñeca, con el brazo ligeramente flexionado para no quedarte corto.
Dejá siempre un margen de un centímetro y medio para la primera prueba. En prendas heredadas o uniformes de trabajo, ese margen te salva de una segunda intervención. Y si el hombro necesita moverse más de dos centímetros, lo más honesto es llevarlo al taller: ahí se desarma, se corrige el patrón y se vuelve a armar. El resto, en la mayoría de los casos, se resuelve con bastilla.
Si querés seguir con el tema del equipamiento antes de tu primera prueba en casa, en la nota sobre máquinas de coser domésticas repasamos qué mirar antes de comprar. Y si preferís coordinar una clase presencial, escribinos desde la página de contacto.